Todo el trabajo es manual, y el arte final son los “Assemblages”, o cortes que realiza François, para embotellar 150 botellas idénticas, ni una más ni una menos. Así, el enófilo puede disfrutar de la excelencia que proporciona la altitud de los viñedos
bolivianos.
Cada lote es original y único, tiene su propio número identificable en la etiqueta. Los vinos son monovarietales, bivarietales, sin olvidar trivarietales que François introdujo en Bolivia en 2004. Pero también CHATEAU del INCA propone pentavarietales por primera vez.
Con estos vinos, CHATEAU del INCA pretende posicionar a Bolivia en el círculo cerrado de los mejores vinos del mundo, gracias a sus uvas de características únicas, de la expertise de su winemaker, y de los colaboradores de la Bodega.
Galería de fotos









Vinos y Singanis














